Talking Minds – Psychotherapist Site Template

Hacia una mirada

más amable,

más bonita

Un espacio terapéutico para comprender, atravesar y reparar lo que te pasa, sin exigencias ni juicios

Cada persona tiene una historia

Cada proceso terapéutico es único. Lo que te ocurre tiene un sentido en tu recorrido vital y en el momento en el que estás. Juntas/os, lo comprendemos y lo caminamos a tu ritmo, desde el respeto y la cercanía.

Modalidad presencial y online disponible

Tanto si prefieres sesiones presenciales como online, yo me adapto a tu ritmo. La modalidad se ajusta a tu momento vital y a lo que necesitas ahora.

EMDR: Cuando el pasado se cuela en el presente

A veces sabemos qué nos pasa, lo hemos pensado y repensado, pero el cuerpo sigue reaccionando como en el pasado, es como si la cabeza entendiera pero la emoción no. Con EMDR tratamos de integrar estas experiencias desde el cuerpo y el sentir, además de comprender su origen.

Frame 17
Frame 15

Acompañamiento en momentos de cambio

Hay etapas en la vida en las que algo se mueve, se rompe o se replantea. En esos momentos, la terapia permite sostener el proceso, comprender lo que está en juego, y transitarlo con mayor cuidado. Trabajo con jóvenes y personas adultas, especialmente en procesos vitales que requieren tiempo, respeto y acompañamiento.

Psicosomática: cuando el cuerpo habla

A veces el cuerpo expresa lo que no ha podido decirse de otra manera. Se adapta, sostiene y responde para que podamos seguir adelante, pero no sin un coste. Tensiones, molestias o síntomas físicos pueden aparecer como parte de ese esfuerzo por adaptarse. Desde una mirada psicosomática, la terapia permite escuchar y traducir ese lenguaje corporal, comprendiendo su sentido dentro de la historia de la persona. El objetivo no es luchar contra el cuerpo, sino acompañar el proceso para que exprese lo que necesita sin tener que utilizar el malestar físico.

Mi manera de acompañarte en terapia

Me importa ofrecerte un espacio seguro y honesto, donde puedas expresarte sin juicios y a tu ritmo; desde una mirada más amable y compasiva. Trabajo de forma cercana para que tu proceso tenga un sentido terapéutico y puedas sentirte escuchada/o.

image 1 (1)
image 1 (2)
image 2 (1)

Preguntas frecuentes sobre terapia

¿Qué puedo esperar de la primera sesión

La primera sesión es un espacio para conocernos, entender qué te está trayendo a terapia y recoger cómo estás viviendo este momento. No se trata de llegar con todo claro ni de definir objetivos cerrados desde el principio, sino de empezar a dar sentido al proceso, sin juicios ni presiones.

EMDR se traduce como Desensibilización y Reprocesamiento con Movimientos Oculares, y es un enfoque terapéutico que permite trabajar experiencias que siguen influyendo en el presente, aunque hayan ocurrido en el pasado, mediante estimulación bilateral. Se adapta al ritmo de cada persona y no consiste en revivir recuerdos, sino en facilitar su integración de forma segura.

Sí, no es necesario tener un diagnóstico para acudir a terapia. Muchas personas llegan porque algo no termina de encajar, porque se sienten desbordadas o porque quieren entender mejor lo que les ocurre. La terapia no va de etiquetas, sino de procesos.

No. Durante el trabajo con EMDR estás consciente en todo momento y mantienes el control de lo que ocurre. No se pierde la conciencia ni se entra en ningún estado extraño. El proceso se realiza de forma guiada, segura y respetuosa, y puedes parar o expresar lo que necesites en cualquier momento.

No hay ningún problema. No es necesario recordar todo para poder trabajar en terapia. A veces, no recordar también forma parte de la historia, y entender por qué no está disponible ese recuerdo ya es un punto importante del proceso. En terapia trabajamos con lo que aparece y con lo que está accesible en cada momento, y eso siempre es suficiente.

La duración del proceso varía según cada persona. Depende de la situación, del momento vital, del ritmo y de los objetivos terapéuticos. No hay un número cerrado de sesiones ni un tiempo estándar: el trabajo se va ajustando de forma individual, respetando lo que cada persona necesita.

No. Muchas personas acuden a terapia no porque haya «algo grave», sino porque sienten que algo no encaja, se repite o pesa más de lo que les gustaría. La terapia también es un espacio para comprender, ordenar y cuidarse.

No. El objetivo de este enfoque no es buscar ni forzar recuerdos. En el trabajo terapéutico no se intenta «sacar» nada que el cerebro no esté preparado para traer. Los recuerdos o experiencias que necesitan integrarse aparecen cuando el sistema está listo y cuando forman parte del proceso, siempre de forma cuidada y respetuosa.

No. EMDR en un enfoque que tiene en cuenta pasado, presente y futuro. Se trabaja el pasado cuando es necesario, cómo eso influye en el presente y, se preparan nuevas formas de afrontar situaciones futuras tras el procesamiento. El objetivo es que lo vivido deje de interferir en el día a día.

Los movimientos oculares son una de las formas de estimulación bilateral que se utilizan en EMDR para favorecer el procesamiento de la información. No tiene nada de especial ni extraño, y en ningún caso se hace nada que no quieras hacer. Si en algún momento te mareas, te incomoda o simplemente no te resulta natural, se detiene. Existen otras formas de estimulación bilateral (auditivas, táctiles…) y el trabajo siempre se adapta a lo más adecuado y cómodo para ti.